miércoles, 29 de octubre de 2014

Wishlist

Queda exactamente una semana para mi cumpleaños.
Y no os aviso para que me felicitéis. De eso ya se encargará Facebook.
Lo pongo por escrito porque estos días hay una pregunta recurrente entre personas de mi entorno... "¿Qué quieres que te regale?..."

Pues bien, lo he pensado.
En realidad es algo que siempre me ha gustado, que siempre he querido, que cuando era más pequeña tenía y que quiero recuperar.

Quiero recibir cartas.
También postales.

Ya está.
Así de simple y así de complicado.






lunes, 13 de octubre de 2014

My sis, my love

No sé si sabéis que tengo una hermana. Y que la quiero con locura.
Desde el sábado también tengo cuñado... Y después de pensarlo un poco, les dije algo así:

Hace un tiempo estaba hablando con un amigo y me preguntó algo que no me había cuestionado antes: ¿Cómo es tener una hermana?

Me paré un segundo y lo primero que me salió fue “es como tener una amiga, a la que quieres con la misma intensidad que a tus padres”.

Parece que él se quedó tranquilo, pero yo no.

Me pareció una pregunta tremendamente complicada para una respuesta tan simple. Y desde entonces llevo dándole vueltas al asunto. Porque sí, es eso. Pero no, no es sólo eso.

Mi hermana ha sido mi primera referencia de prácticamente todo.

La única cara conocida en el colegio el primer día de clase y el babi al que me agarré en ese mismo instante, aunque por mucho que lo intentásemos, la profesora no me dejase quedarme en su clase.

Ha sido mi primera pelea y mi primera defensora.

¿Cómo es?

Es tener a alguien con quien compartir lo bueno, a quien pedir consejo en lo malo.
Es a quien tienes que mirar cuando tus padres te regañan, porque si no tienes razón, te dice que te relajes con los ojos, y si la tienes, te mira en plan “estoy contigo, tú ni caso”.

Es la primera persona con la que te entiendes sólo con una mirada, y eso es mágico.

Es la primera persona a la que espías. Con la que urdes planes de cualquier tipo, con quien tiendes tus primeras emboscadas y la primera con la que compartes el botín.

Es quien vigila que no te pille tu madre mientras repartes tu puré en el resto de platos de la mesa; y a quien se lo echas cuando es ella la que no mira.

Es tu primera compañera de habitación, de viaje; es con quien tienes secretos que nadie sabe ni se imagina, como en Roma.

Es con quien ves la misma película una y mil veces… Hasta que os sabéis los diálogos, las canciones, el vestuario…

Es quien te despierta de madrugada para contarte que se ha encontrado con el chico que le gusta.
Es la primera de la familia en enterarse de que te gusta un chico o de que estás saliendo con alguien.

Es con quien te pegabas por las chucherías y con quien ahora las compartes encantada cuando tienes alguna en el bolso.

¿Cómo es tener una hermana?

Es puro contraste. Es sobre todo, y ante todo amor. Pero también guerra. Por eso nosotras, y solo nosotras podemos meternos la una con la otra, y un segundo después, defendernos como leonas de cualquier ataque externo.

Es ser la persona más feliz del mundo cuando tu ahora ya cuñado te pide que le eches una mano para buscar un sitio bonito. Bonito “como para anillo”.

Es que se te salten las lágrimas cuando tu cuñado te escribe para contarte que ella está leyendo algo que le has escrito… Y tiene los ojos brillantes. Gracias Javi.

Es desear que sean infinitamente felices, que se cuiden, se valoren, se comprendan, se diviertan… Es querer que tengan una vida maravillosa.

No tengo las palabras exactas para definir cómo es tener una hermana.

Sólo sé que soy tremendamente afortunada de tenerte a ti como hermana.