jueves, 5 de febrero de 2015

El miedo prueba que existe el valor

A veces, cuando acaba el día, pienso que no ha habido nada distinto al anterior.
Rutina lo llaman.
Y no me parece mal (bueno, a veces sí, pero no siempre).
En muchas ocasiones es bueno estar justo en el punto en que se está.
A veces los días son aburridos, otras, divertidos, algunos agobiantes y unos cuantos estupendos. Pero todo siguen una carencia, un ritmo, un mismo comienzo y un mismo fin.

No obstante, hay momentos que los cambian por completo. Que pueden hacer que de la tranquilidad inicial pases a un dulce estado de excitación.

Sales de la zona de confort como si tuvieses una venda en los ojos y una diana en el pecho.

Y aunque hayas dado mil vueltas a un asunto, y no hayas notado ninguna alteración; cuando llega el momento definitivo, cuando sabes que no hay vuelta atrás, entonces, empiezan los nervios.
Noches sin dormir.
Espera.
Mariposas en el estómago.

¿Traerán buenas noticias las próximas lunas?


miércoles, 14 de enero de 2015

¡Bendito cartero y benditos vosotros!

Tengo cosas que decir; pero no quiero empezar el año sin cerrar alguna etapa anterior.
Ya sé que normalmente estos balances se hacen a 31 de diciembre, o antes, pero siempre he sido más emocional que racional.

Si hace unos meses escribí aquí mi Lista de Deseos, es justo que, en el mismo lugar, agradezca a los que los han cumplido.

Por primera vez en la historia, no voy a seguir del todo un orden cronológico. Y me sorprende hasta a mi.



Puntual, como no podía ser de otra manera, apareció una ranita de ojos enormes en mi buzón, y unas palabras que dicen mucho de la persona que las escribe: "si algo tan fácil te hace feliz, ¿cómo no cumplirlo?".
Gracias a una gran amiga por ser una incondicional.

También quiso complacerme alguien que sé que no sólo me piensa cuando toca, porque me demuestra muchas veces que se acuerda de momentos que hemos vivido juntas. Y la adoro por ello.
No sé si se lo agradezco todo lo que debería, porque soy muy desmemoriada y ella, tremendamente disciplinada. Gracias por compartir tus vistas y todo lo demás.

Desde fuera de nuestras fronteras llegó una estampa romana. Y como a mi me encanta comprar postales cuando viajo, me encanta recibirlas... Y más de personas que te sorprenden; con las que no tienes tanto contacto como antes, pero que cuando las ves, sientes que nada ha cambiado. Gracias.

Y desde London con amor llegó primero la foto que atestigüaba que la postal había sido enviada, y después, la prueba de dos cosas: que mi intuición no falla, y que no podría estar más feliz por una de mis imprescindibles.
Que la quiero con locura y que su presencia es, como digo, indiscutible en mi vida ya lo sabe. Y que cada vez soy más fan de su chico, también. Me encanta que dos personas tan maravillosas se hayan encontrado. Gracias por lo buenos que sois y lo buena que me hacéis.

Hace unos días el cartero también paró en mi portal.
No era una felicitación por mi cumpleaños, pero poco importa, porque tampoco era una tarjeta navideña al uso. (Y porque como sabéis, me encanta recibir cartas).
¿Estaba llena de buenos deseos? Sí. Pero más de palabras bonitas y de amor. Mucho amor. Como todo lo que sale de uno de los mejores corazones que conozco. Gracias. Es mentira que las líneas paralelas no se junten nunca. Nosotras nos abrazamos un montón.

Aunque en este punto hayamos avanzado en tiempo y espacio, me permito poner mi DeLorean en punto muerto y volver al instante en el que empezó mi cumpleaños, las primeras felicitaciones y una tarjeta grande, enorme y preciosa que hizo que se me inundasen los ojos encima de la cama.

Gracias por hacerme reír, llorar y cantar con tus palabras. Como siempre.
A pesar de que yo soy más desastre de lo que debería y tú más mandón de lo necesario, al final las cosas funcionan. Y los enfados, casi siempre, acaban en esa risa que se nos escapa.
Gracias también por ese "las veces que haga falta". A lo mejor no lo sabes, pero puede que sea la declaración más bonita que me hayan hecho nunca.

Cada uno de vosotros me habéis hecho inmensamente feliz.
Gracias, gracias, gracias.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tengo bigote

Las mujeres somos, en general, muy de hablar.
Eso a veces es un inconveniente. Pero otras es una gran ventaja.

Es bueno cuando nos ayuda a expresar lo que sentimos.
Cuando hace que compartamos nuestras alegrías, inquietudes y preocupaciones.
Sabemos que en muchos casos, la persona con la que nos desahogamos no tiene la solución a nuestros problemas, y es posible que, aunque la tenga, no sea eso lo que buscamos.
"¿Entonces, para qué se lo contáis?" -preguntaréis vosotros, atolondrados machos, decididos dar respuesta a nuestras preguntas-.

PARA LIBERARNOS.

Conversar aligera el peso del mundo, creednos, lo sabemos.
Crea lazos. Estrecha vínculos.
Deberíais probarlo.

Y esa es mi propuesta.

Porque nosotras hablamos mucho y de todo. O de casi todo.
Y eso nos sirve para estar más unidas, para solidarizarnos más, para entendernos mejor.
Nos contamos cuándo nos mira un chulazo, cuando hemos tenido un día horrible en el trabajo y cuando estamos preocupadas porque nos tenemos que hacer una prueba médica.

Y nos apoyamos.
Y nos comprendemos.

Y a vosotros también os miran pibones, también pasáis días de mierda y también tenéis que ir al médico.
Y vosotros, por desgracia, también padecéis cánceres específicos de vuestro género.

Este año, he decidido unirme a la fundación no gubernamental Movember, que promueve que durante el mes de Noviembre, los hombres se dejen crecer bigote como símbolo de apoyo en la lucha contra el cáncer de próstata y de testículos; y sean, a la vez, anuncio, ejemplo y tema de conversación.

Sí, soy absolutamente fan de la barba, pero una causa tan noble, bien vale que este mes mi corazón esté con los bigotudos.



Se trata de concienciar a la población, de hablar de lo importante que es la salud masculina, de que los hombres sientan que no están solos, de recaudar fondos para financiar los programas en la lucha contra estas enfermedades...
Para todo esto, yo he creado mi propio equipo Movember al que os podéis unir para saber más y participar.


Pasad sin llamar, estáis invitados: Movember/Mo Sista_CarlaRojo

La página oficial es esta: Movember
Si os mola lo que véis, en la parte superior derecha hay un espacio en blanco para buscar.
Para colaborar conmigo podéis escribir dos cosas:

- Carla Rojo (soy la "capitana" de mi equipo)
- Bigoters (es el nombre de mi grupo)

¡O cread vuestro propio equipo!

¡Uníos a la causa, vosotros leedlo todo, concienciad, bigotead, donad!
¡Vosotras participad, corred la voz, haced una donación apoyad a los hombres de vuestra vida!




Mil millones de gracias :)